esta película me gustó mucho, pero no me sorprendió. Por eso al final, que dice “Inspirada en historias reales”, le agregaría “… y en muchas otras películas”
(justo el día anterior había
visto “al otro lado” de F. Akin)
Tal vez cometi el error de ver tu maravillosa pelicula tres dias antes de volver de Alemania despues de una beca para estudiar composicion… La historia del clarinetista tiene mucho de la mia, pero yo aun no me enfrento a la realidad del Santiago que deje hace 1 ano y medio. Y ese Santiago que muestras conmueve, por su falta de sensibilidad, su apatia, su falta de encanto y amor propio. Creo que “La Buena Vida” es en cierta medida la continuacion de “Machuca”, la consecuencia logica del sin sentido y la incapacidad de escucharse, que evoluciono por fin en este Santiago segregado en clases sin que nadie mayormente se lo cuestione.
No me extrana que apesar del Goya la taquilla no haya sido tan alta, segun lo que lei. A los chilenos nos da panico reconocernos tal y cual somos, porque frustra saber que Chile no es Europa ni EEUU, aunque lo intentemos. Algo hay detras, incluso desde la fundacion de la Republica, un demonio que todos tenemos el deber de exorcizar para construir la sociedad que queremos, no la que estamos construyendo.
Saludos desde Barcelona, España.
Recién ayer vi la película, y comprendí las impresiones sobre la ciudad de Santiago y del comportamiento de sus habitantes,que mi compañera Erika experimentó cuando regresó hace unos meses al país después de dos años en Barcelona.
Aquí las cosas tampoco son todo lo idílicas como se “venden” en el último film de Allen:”Vicky,Cristina,Barcelona”,ciudad de postal para vacaciones con coartada cultural.
Pero como leí en alguna reseña de la película, Santiago no es una ciudad europea, como le gustaría verse reflejada; conceptos como igualdad,de oportunidades,entre sexos, de vivir la vida de acuerdo con la libre elección de obra y pensamiento, no solo parecen lastrados por el peso de la “tradición” mal entendida, sino en claro retroceso, después de haber sido Chile un país que tanto lucho por sus derechos democráticos.
Y eso lo percibimos en europa con las comunidades procedentes de america latina que buscan aquí un mejor porvenir.
Es claro que el arte no pretende servir en el mismo sentido que lo hacen los utensilios y los médicos. La “utilidad” del arte opera desde la formación de opinión, de la influencia. Y eso bien lo saben los periodistas.
Al decir “una película necesaria” es obvio que su utilidad NO residía en ser la cura de una amigdalitis o del cáncer, sino más bien pretende servir como una fuerte dosis de crítica y denuncia social, ménester para quitarnos la venda de los ojos y ver nuestro país como es. Por consiguiente, dejar de tratar de imitar costumbres y paradigmas que no son los nuestros y aceptar nuestra idiosincrasia con la integridad que se merece.
lcb comentó,
esta película me gustó mucho, pero no me sorprendió. Por eso al final, que dice “Inspirada en historias reales”, le agregaría “… y en muchas otras películas”
(justo el día anterior había
visto “al otro lado” de F. Akin)
Link | Octubre 19th, 2008 a las 15:05
Juan Pablo comentó,
Querido Andres,
Tal vez cometi el error de ver tu maravillosa pelicula tres dias antes de volver de Alemania despues de una beca para estudiar composicion… La historia del clarinetista tiene mucho de la mia, pero yo aun no me enfrento a la realidad del Santiago que deje hace 1 ano y medio. Y ese Santiago que muestras conmueve, por su falta de sensibilidad, su apatia, su falta de encanto y amor propio. Creo que “La Buena Vida” es en cierta medida la continuacion de “Machuca”, la consecuencia logica del sin sentido y la incapacidad de escucharse, que evoluciono por fin en este Santiago segregado en clases sin que nadie mayormente se lo cuestione.
No me extrana que apesar del Goya la taquilla no haya sido tan alta, segun lo que lei. A los chilenos nos da panico reconocernos tal y cual somos, porque frustra saber que Chile no es Europa ni EEUU, aunque lo intentemos. Algo hay detras, incluso desde la fundacion de la Republica, un demonio que todos tenemos el deber de exorcizar para construir la sociedad que queremos, no la que estamos construyendo.
Gracias
Juan Pablo
Compositor
Link | Marzo 31st, 2009 a las 4:51
Javier comentó,
Saludos desde Barcelona, España.
Recién ayer vi la película, y comprendí las impresiones sobre la ciudad de Santiago y del comportamiento de sus habitantes,que mi compañera Erika experimentó cuando regresó hace unos meses al país después de dos años en Barcelona.
Aquí las cosas tampoco son todo lo idílicas como se “venden” en el último film de Allen:”Vicky,Cristina,Barcelona”,ciudad de postal para vacaciones con coartada cultural.
Pero como leí en alguna reseña de la película, Santiago no es una ciudad europea, como le gustaría verse reflejada; conceptos como igualdad,de oportunidades,entre sexos, de vivir la vida de acuerdo con la libre elección de obra y pensamiento, no solo parecen lastrados por el peso de la “tradición” mal entendida, sino en claro retroceso, después de haber sido Chile un país que tanto lucho por sus derechos democráticos.
Y eso lo percibimos en europa con las comunidades procedentes de america latina que buscan aquí un mejor porvenir.
Link | Abril 12th, 2009 a las 6:28
alison comentó,
Es claro que el arte no pretende servir en el mismo sentido que lo hacen los utensilios y los médicos. La “utilidad” del arte opera desde la formación de opinión, de la influencia. Y eso bien lo saben los periodistas.
Al decir “una película necesaria” es obvio que su utilidad NO residía en ser la cura de una amigdalitis o del cáncer, sino más bien pretende servir como una fuerte dosis de crítica y denuncia social, ménester para quitarnos la venda de los ojos y ver nuestro país como es. Por consiguiente, dejar de tratar de imitar costumbres y paradigmas que no son los nuestros y aceptar nuestra idiosincrasia con la integridad que se merece.
Link | Febrero 11th, 2010 a las 3:25